Jesús Augusto Sarcos Romero: El Salto Ángel, la cascada más alta del mundo con sus 979 metros de altitud
Una enorme columna
de agua que brota
furiosamente de la imponente pared de roca descarnada
del tepuy Auyantepuy cae con
un ensordecedor bramido y desaparece entre una densa bruma de agua pulverizada antes de alcanzar el río Churún. Así es el SaltoÁngel (en algunas guías también
figura como Salto del Ángel o Angel Falls en inglés), la cascada más alta del
mundo con sus 979 metros de altitud,
de los cuales tan solo 807 son caída continua, mientras que el resto son
pequeños saltos de agua igualmente impresionantes.
Los venezolanos lo atribuyen al explorador Ernesto Sánchez, que en 1910 notificó el
hallazgo al Ministerio de Minas e Hidrocarburos en Caracas. La historia, sin
embargo, ha querido dejar como su descubridor al piloto norteamericano Jimmy Angel, que en 1937
aterrizaba accidentadamente sobre la cima del tepuy convirtiéndose oficialmente
en el primer ser humano que ponía el pie sobre el Auyantepuy, dato más que
suficiente para bautizar la cascada como Salto Ángel en su honor.
La travesía hasta Salto Ángel
A lo largo
del camino, casi seguro visita alguna lluvia caprichosa y podremos aspirar el
aroma a selva mojada, descubrir cómo la falta de nutrientes del suelo lleva a
los árboles a desplegar las raíces por la superficie en busca de materia
orgánica en descomposición, contemplar el colorido plumaje de los guacamayos,
sentirse a merced del río en los rápidos de Mayupa y escuchar el ensordecedor
rugido de las cataratas que caen desde los tepuys.
Porque,
aunque la cascada Salto Ángel es la más famosa, a lo largo de todo el cortante
del Auyantepuy manan
magníficas caídas de agua, como el Churún-Merú que
se precipitan al vacío rodeadas de enigmáticas nubes de vapor. Una imagen
fascinante que inspiró la escenografía de la película Avatar, de James Cameron,
o incluso la cima donde se posaba la casa con globos del filme de animación de Disney Up.


